Una guía sobre los componentes de cañones y sus tareas

Hola a todos,

de momento tengo unos días muy movidos. Debido al virus muchos empleados en Austria trabajan ahora desde casa y terminan saturando las conexiones de internet y por lo tanto no puedo trabajar en el blog. También estoy de momento bastante liado con una comparación en la que estoy trabajando y que va ha ser espectacular, aparte de eso estoy grabando con el foro Portierramaryaire una serie de breves podcasts para que la vida sea algo más agradable para algunos seguidores del foro y del blog que de momento están en cuarentena.

Aun así hay que seguir publicando artículos en este blog, por eso viene aquí un breve artículo donde seguimos tratando con los cañones pero esta vez trataremos los componentes principales y más relevantes para no aburriros con tornillos y manguitos que ha nadie interesa.

Como siempre no haré de este artículo un doctorado así que trataremos solo los componentes más relevantes y con una explicación simple para que todo el mundo pueda entenderla.

Comencemos….

La primera parte de un cañón que ha veces se puede observar es lo que se llama un freno de boca.

En el mundo de la guerra acorazada estos sistemas existen de distintos tipos pero que todos tienes la misma misión, reducir el retroceso del cañón para que pueda ser absorbido por el vehículo. Eso se hace a través de la desviación hacia los lados de los gases del proyectil que abandonan el cañón en ese momento, así se consigue anular parte de la energía que actúa sobre el sistema de retroceso y el vehículo.  Obviamente cañones con freno de boca suelen usarse en vehículos más bien ligeros para que estos puedan usar un armamento más potente de lo que en realidad les sería posible por su diseño y peso.

Justamente detrás de la boca del cañón o de su freno de boca, tenemos en algunos cañones un diminuto aparato que se llama espejo colimador,


este aparato permite comprobar si el cañón se ha desviado hacia algún lado debido al calentamiento tras disparar varios proyectiles.

Si efectivamente ese ha ocurrido se reajusta el visor acorde a dicha desviación y esto suele durar solo poco menos de un minuto. En la practica se suele comprobar cada 3-5 tiros y como artillero hay que estar atento si se empieza ha observar que los proyectiles empiezan ha perder puntería gradualmente.

Si seguimos a lo largo del cañón hacia la torre nos encontramos después del colimador con una especie de recubrimiento del cañón y que se llama manguito térmico, este suelen ser de algún tipo de tela muy resistente

o de otros materiales sólidos como aluminio o algún tipo de plástico.

La tarea de este dispositivo es de proteger el cañón antes efectos atmosféricos como por ejemplo viento, lluvia o los rayos del sol. Sin este recubrimiento dichos efectos atmosféricos provocan calentamientos y/o enfriamientos locales del cañón como por ejemplo un cañón que esta caliente debido a que esta siendo usando y en el que le llueve encima, por lo tanto el lado superior esta más frío debido a la lluvia mientras que el lado inferior esta más caliente.

Dichas diferencias locales de temperatura provoca que el cañón se doble debido a la expansión térmica, en casos de cañones sin manguitos térmicos dicha desviación puede llegar hasta 2 milésimas angulares, eso significa que si la puntería no ha sido reajustada el tiro a 2000m fallará por ¡4 metros!

Bajo las mismas circunstancias un cañón con manguito térmico no es inmune a los efectos atmosféricos pero sufre mucho menos y dicha desviación puede ser reajustada rápidamente gracias al espejo colimador.

Si seguimos a lo largo del cañón nos encontramos con una especie de bulto en el medio, dicho bulto es el extractor de humos.

En algunos cañones el extractor de humos puede estar colocado en otro lugar,
o incluso puede que falte por completo,
si falta es por 3 motivos: 
  1. Se trata de un cañón muy antiguo, o sea 2GM o antes.
  2. Emplea otro método para expulsar el humo, caso del AMX-56 Leclerc
  3. No necesita expulsar humos porque el cañón se usa por control remoto y por lo tanto no hay tripulantes en el compartimiento de la recamara del cañón, caso del T-14 Armata.
La meta de dicho dispositivo es de naturaleza ergonómica y se trata obviamente de impedir que los gases de la carga propelente entren en el compartimiento de la tripulación y tenga efectos negativos (= Intoxicación, ceguera, problemas respiratorios,…) sobre esta que reducen su rendimiento. En casos extremos puede que restos de propelente que no han deflagrado entren en el compartimiento y crean una mezcla explosiva con el aire.
La expulsión de dichos gases se puede hacer por cambios de presión que ocurren durante el trayecto del proyectil dentro del cañón hasta que lo abandona, 
El cañón CN-120-26 del AMX-56 carece de dicho dispositivo y usa otro método basado en aire comprimido para expulsar dichos gases.
Finalmente dicho de una forma simple tenemos todo lo que es la zona alrededor de la recámara 
y que es la que esta dentro de la torre y con la cual se trabaja. En el marco azul vemos un elemento clave de esta zona que son los sistemas de amortiguación y recuperación del retroceso del cañón. Estos sistemas controlan el retroceso del cañón al disparar y limitan la distancia que este se mueve dentro de la torre, esto es relevante porque cuanto mayor es el espacio dentro de la torre, mayor distancia tengo para amortiguar el retroceso y eso junto con un freno de boca me permite usar dicho cañón en vehículos mucho más ligeros de lo que inicialmente sería posible. 
Solo como ejemplo, entre otras medidas y gracias a un camino de retroceso de 740mm en vez de 340mm es posible instalar en un carro ligero de 18 toneladas como el 2S25 Sprut el mismo cañón y usar las mismas municiones que un carro de combate de la serie T-64 hasta la T-90 y que pesan más del doble.
Muy bien caballeros, ahora tenéis unos conocimientos básicos y útiles sobre los distintos componentes de cañones modernos, para que sirven y como funcionan.
Un saludo
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7 comentarios

  1. Muy intersante. Lo de que había que "darle" al colimador con tanta frecuencia no lo sabía.

    • Don Juan II de Austria

      Hola Dani,

      hay que revisarlo cada 4 o 5 disparos pero es un trabajo que solo dura unos segundos.
      Si no disparas no hay nada que revisar.
      Sospecho que en carros modernos dicho sistema ya es automático.

      Un saludo

  2. Yo soy todo un neófito en estos conceptos… Creía que el freno de boca también servía para extraer los gases…

    • Don Juan II de Austria

      Hola Martín,

      el freno de boca efectivamente actúa con los gases pero solo para desviarlos y así reducir el retroceso pero con respecto al humo que viene después no tiene nada que ver.

      Un saludo

  3. Interesante entrada, pero en cuanto al freno de boca recuerdo que tanto los Tiger como los Panther de la II GM llevaban este elemento y esos eran carros bastante pesados, así que supongo que se buscaría otro efecto, quizá disimular el rastro del disparo, como en la bocacha de un fusil?

    Saludos

    • En realidad en los carros suele aumentar la visibilidad del disparo, más que ocultarlo, porque realmente lo que elimina el fogonazo es la bocacha apagallamas, que es un dispositivo parecido al freno de boca, pero distinto en su función.

      Es más, la bocacha apagallamas, que suele tener una forma de estrella para favorecer la dispersión de la luz emitida por los gases, está pensada más para reducir la posibilidad de cegar al propio tirador que la visibilidad del tiro por parte del enemigo, por el fenómeno de sobreexposición a la luz de la retina -daño fotoquímico-. En algunos cañones, como el del firefly -cuyo apodo viene precisamente del intenso fogonazo que despedía-, llegaban a provocar sensiblemente daño acumulado en la visión, algo que en realidad era común a todos los cañones de alta velocidad -gases más calientes a más presión emiten mayor destello-, pero este fue uno de los primeros en entrar en servicio para los británicos.

      La finalidad del freno de boca en el caso de los carros era y es disminuír la carrera de retroceso del cañón, permitiendo más espacio interior y un menor esfuerzo del sistema hidráulico de absorción de la energía del disparo en fuego sostenido. Además, en la SGM los carros podían ser lo suficientemente pesados para aguantar el retroceso con su suspensión e inercia de masa, pero no el anillo de la torre, que podía llegar a atascarse. Esa fue la razón principal por la que el T-44 no pudo recibir cañones de mayor calibre, por ejemplo. La eliminación de estos frenos vino de la mano de las necesidades de los cañones y municiones diseñadas para cañones de ánima lisa así como de la mejora de los sistemas de retroceso y anillos de torre más amplios y mejor diseñados para aguantar el tirón que producía el retroceso. De hecho el freno de boca mostrado en este artículo es de un AMX-10RC de ánima rayada pensado para el disparo de munición de carga hueca, siguiendo el diseño pensado en su momento para el AMX-30, no de un cañón de ánima lisa.

      Análogamente el Centauro con cañón de 105mm rayado también lleva un freno de boca,aunque de estilo distinto. La versión del Centauro armada con cañón de 120mm liso lleva un freno de boca, inusual en cañones de ánima lisa, pero precisamente por ello muy particular, porque es como una extensión del cañón que permite el correcto despliegue de las aletas que necesita la munición disparada con estos cañones, aunque eso implique una menor eficacia en la reducción del retroceso -si véis fotos del cañón disparando, podéis fijaros en que solo una pequeña parte de los gases es dirigida a través de las aberturas del freno, debido a su pequeño diámetro-.

    • Don Juan II de Austria

      Muy buen comentario Rubén, muchas gracias.

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