T-64, T-72 y T-80 ¿Como terminó la URSS usando tres tanques tan similares?

La respuesta rápida y sencilla: Política, gustos personales, promesas incumplidas y tecnologías inmaduras.

Para la respuesta larga y completa todo comienza con Alexandr Morozov y el diseño del T-64.

Alexandr Morozov, el diseñador del T-64 era un genio que iba demasiado por delante de su época.

Primero algo de historia preliminar…

Alexandr Morozow era el nuevo diseñador jefe de la fabrica de tanques Malyshev en Kharkov y había ocupado este puesto después de la muerte de Mikhail Koshkin, el diseñador del famoso T-34.
Durante la 2GM cuando la industria pesada fue evacuada hacia los Urales estuvo trabajando en la Fabrica Nr.183 en Nizhni-Tagil, que hoy en día conocemos como Uralvagonzavod, el productor del T-72. Más tarde después de la reconquista de Kharkov por el Ejercito Rojo durante 1944, Morozow volvió allí a la Fabrica Nr.75 que había sido reconstruida y tomo el liderazgo de esta junto con un equipo de ingenieros y diseñadores de Nizhni-Tagil. En el futuro inmediato desarrollo y produjo el poco conocido T-44 y el famoso T-54.

Morozov comienza con el diseño de los prototipos del T-64.

Una vez desarrollado el T-54 Morozow tenia la ambición de desarrollar un tanque revolucionario para reemplazar el T-54 y de hecho ya comenzó con el trabajo de este tanque en 1947. Como diseñador Morozov iba muy por delante de su tiempo y tenia un tremendo interés por nuevas tecnologías y mantenía una relación estrecha con los correspondientes científicos, ingenieros y oficinas de diseño.

En 1954 se presenta un diseño preliminar a las autoridades en Moscú pero estos estaban muy escépticos y dudaban de la madurez de las tecnologías usadas. Sin embargo Dmitry Ustinov, que por entonces era el ministro de  la industria de defensa soviética y el jefe de la comisión del complejo industrial-militar estaba a favor y uso su influencia para dar luz verde al desarrollo de una serie de prototipos. Ustinov siempre tenia un ojo sobre todos los desarrollos principales armamentísticos y a diferencia del los mandos militares que eran mucho mas conservadores, él favorecía en cambio los sistemas militares mas innovativos y si era necesario usaba su posición para imponerlos y así dar ventaja a la Unión Soviética en la carrera tecnológica contra la OTAN.

Dmitry Ustinov, políticamente muy poderoso y un gran aficionado a las últimas tecnologías.
Se encarga de que el T-64 sobreviva y de que juntos con otros el T-80 entre en servicio.

A partir de 1956 varias oficinas de diseño desarrollan y demuestran sus prototipos para un nuevo tanque ya que por entonces la URSS se había enterado del desarrollo del Chieftain, el M60 y el cañón L7 de 105mm y por lo tanto había serias preocupaciones en los altos mandos del Ejercito Rojo. De todos los prototipos presentados destacaban dos: El Objekt 140 de Nizhny-Tagil que estaba basado en una filosofía conservadora y evolutiva que termino siendo el T-62, mientras que Morozov presentó su Objekt 430, el cual era el más innovativo y avanzado de todos pero tenia una serie de problemas sobre todo en relación al motor y tren de rodaje que llevo a que se desarrollasen varios prototipos más culminando finalmente en el Objekt 432.

Nikita Khrushchev, el primer secretario de  la URSS
y el que ordena la producción en serie del T-64.

En 1962 se hizo una demostración de este prototipo a las autoridades de Moscú entre las cuales estaba presente Nikita Khrushchev, que por entonces era el primer secretario del partido comunista o sea el que tenia la última palabra en todo. Khrushchev quedó tan impresionado con la demostración que ordenó impulsivamente la producción en serie de inmediato y eso cuando las pruebas aun no habían terminado. No sé yo pero todo esto me recuerda a algo muy parecido que pasó con el F-35 Joint Strike Fighter… En fin, volvamos a tierra.

A partir de 1963 se comienza la producción en serie y el plan por entonces era producir inicialmente 500 tanques al año y subir gradualmente la producción hasta los 1800 tanques al año y a partir de 1965/66 la fabrica de tanques de Omsk y Nizhni-Tagil deberían de haber dejado de producir el T-55 y T-62 para pasar también a la producción del T-64.

A partir de 1964 es cuando la cosa se pone viciosamente interesante…

Objekt 432 – El prototipo del T-64

Las unidades blindadas empiezan ha recibir los primeros Objekt 432 producidos en serie para probarlos y se demuestran serios problemas principalmente con respeto al motor, el tren de rodaje y el cargador automático, el precio era 2,3 veces mayor y el tiempo de producción incluso 3,85 veces más largo en comparación al T-62. Para colmo la oficina de Kharkov daba promesas con respecto a la entrada en servicio definitiva del tanque que eran demasiado optimistas y por lo tanto no podía cumplir y mientras tanto Moscú empieza ha perder la paciencia y ordena la realización de mejoras en los siguientes lotes de producción, de hecho los problemas con respecto al motor son tan severos que también se ordenan a otras oficinas el estudio y diseño de otros motores alternativos por si Morozov no consigue al final que su motor funcione como es debido.

El asunto empeora drasticamente por esos tiempos porque dentro del partido comunista se ha liado una buena entre Nikita Krushchev y Leonid Brezhnev y las distintas facciones empiezan a pelearse por el poder. Todo este follón no pasa por la industria militar sin dejar mella y las oficinas de tanques de Leningrado y Nizhni-Tagil empiezan a usar el follón y las quejas del ejercito con respecto al T-64 para ganar apoyo político y llevar hacia delante los propios diseños.

Y como guinda final al pastel el mayor oponentes del Objekt 432 no es nada que menos que los propios jefes del directorado de tanques del ejercito y finalmente Ustinov se vio obligado a orquestar una jugada con el KGB para incriminar a dichos jefes de haber violado supuestamente unas importantes normas de seguridad y relevarlos así de su cargo.

Al poco tiempo después a finales de 1966 el Objekt 432 fue declarado “apto” para el servicio y fue introducido en el Ejercito Rojo como T-64 y mientras tanto Morozov y otros oficiales recibieron el Premio de Lenin por su trabajo.

La cosa empieza a torcerse contra el T-64…

Obviamente el tanque no estaba ni de lejos listo para el servicio y la producción se interrumpía constantemente en las fabricas debido a que había cambios contantes en los subsistemas para cumplir con las metas de fiabilidad. En paralelo se ordenó a Leningrado y Nizhni-Tagil el desarrollo de los prototipos alternativos Objekt 219 con turbina de gas y Objekt 439 (Nombre después cambiado a Objekt 172) con un motor diésel V-45.

Objekt 219 – El primer rival del T-64A

Para 1969 ya se había puesto en servicio el T-64A y aunque este tanque era mucho más fiable que su antecesor el T-64 seguía sin conseguir lo exigido pero solo por un margen muy pequeño. Aunque el T-64A estaba ya casi listo ya le había salpicado demasiada mala fama de su antecesor y el ejercito estaba más que harto de este tanque. Justamente en este momento es cuando Nizhni-Tagil tiene su prototipo alternativo listo que se supone que debería ser un T-64 con motor diésel V-45, pero se han saltado directamente las ordenes de Moscú y han puesto sobre el campo de pruebas un prototipo que de hecho tiene muy poco en común con el T-64, ya que a parte de dicho motor han cambiado la suspensión, tren de rodaje y el cargador automático por un modelo propio.

Leonid Kartsev, el diseñador rebelde del T-72 que desobedece las ordenes de Moscú y 
presenta un prototipo muy distinto que resulta muy prometedor. A diferencia de Morozov, es más conservador y evolucionista con sus diseños pero aun así muy exitoso.

El prototipo era tan distinto que hubo que cambiarle el nombre designándolo Objekt 172 y fue puesto a prueba contra el T-64A y los resultados fueron tan prometedores que los generales del ejercito e incluso el ministro de defensa se habían aliado con los “rebeldes” de Nizhni-Tagil a favor de este tanque.

Objekt 172 (Antes denominado Objekt 439) – El segundo oponente del T-64A y que era completamente distinto a lo esperado.

En 1971 hubo un encuentro entre Morozov con su equipo y una delegación con los más altos lideres del ministerio de defensa entre los que también se encontraba el por entonces secretario del comité central Ustinov y el ministro de defensa Grechko. Durante ese encuentro fueron directamente al grano y amenazaban con terminar la producción del T-64A de una vez por todas, pero gracias a la influencia de Ustinov y el hecho de que las últimas pruebas del T-64A demostraron que el tanque ya estaba plenamente listo y cumplía con todo lo requerido salvaron la producción de este tanque.

Mientras que el T-64 luchaba por su supervivencia los otros dos oponentes de las demás oficinas habían prosperado y aunque Ustinov pudo salvar al T-64A, le fue imposible impedir el inicio de la producción en serie del Objekt 172 como el T-72 Ural de Nizhni-Tagil tanto en la URSS como más tarde en Polonia y Checoslovaquia. El ejercito entero y el ministro de defensa estaban encantados con el T-72, no solo había sido durante su periodo de pruebas mucho más fiable y menos problemático que el T-64A era ademas casi un 30% más barato de producir.

El juego aun no ha terminado para el T-80…

Nikolay Popov, el diseñador del T-80 es también innovador pero obediente.
Su tanque es exitoso y políticamente muy querido.

El T-64A se había salvado, el T-72 había entrado en producción en 1973 pero el Objekt 219 de Leningrado aun estaba en juego. Por entonces producir en serie dos tanques principales de batalla era para el ejercito como para la industria casi como una locura y por lo tanto estaban completamente en contra de introducir un tercer tanque, mas aun con una turbina que aparte de haber sido otro motor adicional a producir y encima era más caro y consumía mucho más combustible.

Grigory Romanov, un político regional con mucho futuro.
Junto con Ustinov se encarga de que el T-80 entre en servicio pese a todas las desventajas.

Sin embargo este hecho les daba igual a los políticos de Leningrado y especialmente Grigory Romanov el por entonces muy carismático y estrella política en muy rápido ascenso hacia la cúspide pujaban por el Objekt 219. Ustinov por entonces ya estaba algo cansado del T-64 pero le siguió siendo fiel, sin embargo el Objekt 219 se había convertido en su nuevo juguete favorito porque tenia la por entonces muy nueva turbina de gas y todo lo que es nuevo, revolucionario e inovativo le mola un montón.

Andrei Grechko, el único que puede llevarle la contraria a Ustinov.
Esta harto del T-64, ordena la puesta en servicio del T-72 y bloquea la introducción del T-80.
Pero tras su fallecimiento no hay ningún obstáculo para que el T-80 entre en servicio y así ocurre.

¿Que ocurrió? En 1976 el por entonces ministro de defensa Grechko y quizás la única persona con suficiente poder para detener este disparate logístico había fallecido. Ustinov entonces pasó de secretario del comité central a ministro de defensa y su puesto pasado fue ocupado posteriormente  por Romanov y voilá, al poco tiempo el Objekt 219 entró en servicio como T-80 y lo que pasó después es historia…

Ahora tenia la URSS tres tanques en servicio que fundamentalmente eran muy parecidos ya que los tres nacieron de los mismos prototipos pero con motores, suspensiones y otros subsistemas completamente diferentes entre si.

En resumen tenemos un gran meollo, por un lado primero con un diseñador futurista que pilla la curva en el último momento con su radical diseño, un segundo diseñador rebelde con un diseño convencional pero tan exitoso que es políticamente intocable y finalmente un tercer diseñador con un tanque menos radical pero innovador y solido que disfruta de un tremendo apoyo político. Por el otro lado tenemos políticos con gustos personales y favoritismos regionales contra generales e industriales con sentido común y lógica, y así es como se llega a tener tres tanques distintos cuando debería haber sido solo uno.

Muy bien, ahora ya sabéis lo que ha pasado exactamente y podéis vocalizar vuestro asombro y opiniones en los comentarios….