
Hola a todos.
Hoy toca por fin un informe que yo mismo he estado esperando y buscando durante años. Como ya sabemos existe aquí en occidente una opinión generalizada bastante negativa, en parte justificada, sobre el espantoso pero espectacular suceso de cuando un carro de combate de origen soviético termina explotando y lanzando su torre por los aires después de que su blindaje haya sido perforado y la munición dentro haya sido comprometida por los efectos de la perforación.
¿Pero qué opina el ruso al respecto?
Antes de responder a dicha pregunta quiero mencionar primero varias cosas muy importantes.
La primera es que hace muchos años vi en el internet como a un general le hicieron esta pregunta y este respondió que todas esas «medidas occidentales» solo son para «tranquilizar» a sus tripulaciones y que en un caso real no funcionarían y que el resultado final sería el mismo. Eso obviamente era una chorrada por su parte porque existen pruebas reales, tanto occidentales como rusas, de que esas «medidas occidentales» efectivamente mejoran la probabilidad de supervivencia.
Lo segundo es que en todo esto hay en parte mucho mito ya que mucha gente se cree que TODOS los carros rusos AUTOMÁTICAMENTE lanzan su torre en cuanto su blindaje es perforado. Cosa que de hecho no es para nada cierto y que demuestro con pruebas reales en esta entrada Ponemos a prueba el mito de que el T-72 siempre lanza su torre cuando es impactado. Fijémonos en lo que efectivamente puede pasar cuando un T-72 es penetrado en su blindaje. Este mito surgió sobretodo por los medios de comunicación y las redes sociales, ya que el video de un carro lanzando su torre siempre se vende mejor y da mas clicks que uno que no lo hace, creando así el narrativo de que siempre lanzan su torre cuando no es verdad.
Lo tercero es dejar claro que prácticamente TODOS los carros de combate de cualquier nación y época pueden terminar explotando y lanzando su torre si se da la causa correcta, incluso aun cuando toda la munición está directamente protegida y sobre eso tengo aquí otra entrada en la que me meto a fondo en el asunto, Por qué a día de hoy no se puede proteger completamente la munición dentro de un vehículo de combate blindado.
Lo cuarto que quiero mencionar forma parte de la opinión general occidental y es que TODOS los carros de combate occidentales separan su munición de la tripulación. Lo cual tampoco es cierto, el único carro del mundo que separa toda su munición de la tripulación es el M1 Abrams


y eso solo gracias a que al no llevar un cargador automático dispone del espacio suficiente para poder hacer eso, pero como ya sabéis eso se paga con otras desventajas como mayor tamaño/peso, problemas con la capacidad para evacuar y se arriesga la vida de un tripulante adicional por cada carro atacado.
En cambio todos los demás carros occidentales llevan toda su munición dentro (= Carros británicos) o parte de esta (= Leopard-2, Leclerc, K2 Black Panther, Tipo-90, etc,…), y aunque eso mejora la protección estadísticamente, sigue habiendo un riesgo catastrófico por deflagración/explosión de la munición.

Y aun en el caso de que una perforación no hubiese tenido algún efecto sobre la munición, nunca debemos olvidar que la perforación siempre puede terminar afectando a la tripulación con heridas de distinta gravedad e incluso mortales. En la imagen de abajo vemos las huellas de dicho suceso marcadas en blanco, solo el conductor sobrevivió.

Ahora que he dejado claro unos puntos fundamentales pasemos ahora a este artículo ruso que salió en el famoso blog «topwar.ru» y el cual yo traduzco al castellano y al cual añado algunos puntos adicionales propios para darle mas material a dicho artículo. Empecemos con la traducción…
En lugar de una introducción
Para empezar, conviene señalar que este artículo no pretende desacreditar la industria nacional de fabricación de carros de combate ni menospreciarla de ninguna manera. Nuestras fábricas, que trabajan literalmente en tres turnos, producen carros perfectamente aptos para el uso en combate, capaces de resolver la más amplia gama de tareas en las condiciones actuales. Así que, como se dice hoy en día, no vamos a «criticar» a este sector del complejo militar-industrial ruso, pero sí vamos a fijarnos en un matiz interesante.
El caso es que, incluso tras el colapso de la Unión Soviética, cuando se relajaron ligeramente las restricciones de la censura, el Ministerio de Defensa evitó cuidadosamente en sus medios de comunicación oficiales cualquier crítica abierta al material bélico en servicio. Sin embargo, en 2024, la revista «Apoyo logístico de las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa» publicó un artículo sobre los problemas a los que se enfrentó el ejército durante la operación militar especial.
En ella, el autor, S. A. Tishin, teniente coronel y profesor titular de la Academia Militar de Logística A. V. Khrulyov, se lamenta de las numerosas dificultades (especialmente al inicio de la operación militar especial) relacionadas con el estado técnico, el abastecimiento y el funcionamiento del material bélico, y además aborda de pasada uno de los temas más delicados para los carristas. Citaremos un fragmento:
«…En algunos casos, al incidir el chorro (procedente de la munición carga hueca —nota del editor—) sobre las cargas de pólvora, estas se incendiaban y provocaban la explosión de la munición. Cuando el chorro impactaba en los componentes del compartimento del motor y la transmisión, se producía su ignición, seguida de la explosión de los depósitos de combustible y de la munición…»
«…La munición (del tanque — nota del editor) se encuentra en los puntos más vulnerables. Esto provoca la detonación instantánea de esta al recibir el impacto de un misil anticarro guiado, ya que estos suelen impactar en la parte trasera de la torreta o en el motor, donde precisamente se encuentra la mayor parte de la munición (aparentemente, se refiere a la munición fuera del cargador automático — nota del editor). Por lo tanto, durante la ejecución de las misiones, solo se carga la munición que está dentro del cargador automático. Al cargar solo la cinta transportadora (transportador), incluso si el misil anticarro perfora el blindaje, la tripulación tiene tiempo de evacuar y salvarse…«
Comentario propio: La afirmación de que la munición se encuentra en los puntos mas vulnerables es completamente erronea. Dentro de la configuración clásica (Torre en el centro, motor atrás) de un carro de combate, la colocación de la munición en el fondo de la torre es el lugar disponible estadísticamente mas seguro. Eso es por tres motivos: 1. 2/3 de todos los impactos van para la torre, solo 1/3 va hacia la barcaza. Por lo tanto cuanto mas abajo esta la munición mas seguro es. Por eso en los M4 Sherman con el cañón de 76mm se recolocó toda la munición abajo del todo y bajo protección húmeda.

2. La zona central es estadísticamente menos impactada que la zona frontal del carro. Obviamente la parte trasera del todo sería la mas segura (Merkavá) pero esa zona ya esta ocupada por el motor.
3. Como ya veremos mas abajo la protección del carro esta pensada para ataques que vienen en un cono de 60° hacia el frontal, que es la referencia histórica internacional. Si aparte del blindaje frontal nos fijamos luego en donde han colocado los tanques internos de combustible y los faldones reforzados, vemos que es muy difícil acertar a la munición desde las direcciones de ataque principales.

Indico además que esta es la opinión de un oficial de logística no de un oficial carrista ni mucho menos un ingeniero de blindados de combate y viendo el error empírico de su declaración queda claro que está opinando sobre una materia que realmente no entiende. Sigamos con la traducción…
Por supuesto, el autor está siendo un tanto incoherente al afirmar que, en caso de una penetración total del blindaje, si los proyectiles se encuentran únicamente en el mecanismo de carga automática, la tripulación tiene tiempo para evacuar. Este tiempo es posible si el contenido del depósito de municiones no queda expuesto al chorro de la carga hueca.
Comentario propio: A lo ya mencionado añado que la tripulación debe también sobrevivir los efectos del chorro de la carga hueca antes de que podamos hablar de una posible evacuación. Dependiendo de distintos factores, chorros de carga hueca suelen hacer menos daño a priori que una flecha sin embargo los restos de carga hueca pueden con frecuencia penetrar la protección de municiones sin problemas y cuando impactan en el cuerpo humano los daños suelen ser mortales e incluyen la amputación de partes del cuerpo humano. Seguimos…
Pero, en términos generales, ha puesto de manifiesto un problema fundamental de los carros de combate soviéticos (entre los que se incluyen también los nuestros), que se refiere a la ausencia total de aislamiento de los cargamentos de munición, al menos respecto a los compartimentos habitados: las tripulaciones de los carros de combate se sientan, literalmente, sobre un barril de pólvora, rodeadas de proyectiles con explosivos y cargas propulsoras (Abajo vemos esa munición sin protección alguna dentro de los cuadros rojos).

Esta característica, si se me permite decirlo, de casi toda la «gama» de tanques T-64, T-72 y T-80 se conoce desde hace mucho tiempo y no necesita presentación especial.
En Internet abundan las fotografías y los vídeos que muestran a qué conduce esto. Basta con recordar la guerra de Siria. El impacto (con la destrucción de los cargamentos de munición) de cualquier granada anticarro en el costado del tanque o de un potente misil antitanque guiado, incluso de frente, y de las escotillas brotan columnas de llamas. En el peor de los casos, el tanque literalmente se hace pedazos, y la torreta se encuentra en la manzana de al lado.
Por supuesto, esto no ocurre en todas partes ni siempre, por lo que no hay que pensar que los vehículos nacionales se incendian como cerillas ante cualquier impacto. Pero si, a pesar de todo, se produce la ignición o la detonación de la carga explosiva, las posibilidades de supervivencia de la tripulación son prácticamente nulas. Comentario propio: Yo no lo veo tan fatalista como el autor de este artículo ya que visto mas de una vez evacuaciones exitosas, incluso de toda la tripulación, de carros cuya munición estaba deflagrando. Aun así reconozco que es una situación muy cruda para la tripulación. Seguimos…
Carga de la munición
Lamentablemente, todo esto ocurre porque los carros de combate de tipo soviético se han visto, en cierta medida, condicionados por el concepto de distribución de la carga de munición, según el cual los cargamentos de munición se sitúan en el punto menos vulnerable, detrás del blindaje frontal y lateral, aunque solo en ángulos de rumbo limitados.
Para comprender cómo se traduce todo esto en cifras, veamos la tabla extraída del primer volumen de «Vehículos militares de oruga» para estudiantes de la Universidad Politécnica Estatal de Moscú «Bauman» de 1990. Ai: distribución de la carga de proyectiles por elementos de blindaje, teniendo en cuenta sus áreas de proyección. Aiq: distribución de la carga de proyectiles entre los elementos de blindaje con ángulos de fuego fijos.

Es decir, en principio todo parece correcto. El blindaje frontal de la torreta y el casco, de acuerdo con los principios de la protección diferenciada, es el más resistente frente a los proyectiles; por eso, si la tripulación actúa correctamente, los impactos deberían producirse en esa zona, y en los flancos solo en ángulos de maniobra limitados.
Sin embargo, como escribió el teniente coronel Tishin, un misil anticarro —y añadiremos que también una granada de RPG o un proyectil subcalibrado/carga hueca de un cañón de tanque— puede impactar en puntos vulnerables y provocar un incendio y la detonación de la munición. Y esto sin tener en cuenta que la capacidad de penetración de los modernos ATGM pesados y los proyectiles subcalibrados permite perfectamente perforar un tanque de frente, incluso con protección dinámica.
Comentario propio: Eso es una declaración general que es correcta con carros de combate que han sido impactados con las municiones mas modernas y su blindaje frontal estaba anticuado. Carros con el blindaje frontal al dia estan muy bien protegidos frontalmente incluso contra las municiones mas modernas. Solo como ejemplo no existe munición de carga hueca capaz de superar el frontal de un Leo-2A6/7/8 o el de un T-90M. Aun así si sigue habiendo un riesgo inevitable con ciertas zonas frontales como el anillo de la torre, la escotilla del conductor o la parte inferior del frontal de la barcaza, en estos lugares la protección está mucho mas reducida. Aparte de eso multiples impactos tan potentes en el mismo lugar también pueden terminar superando el blindaje. Seguimos…
¿Y los drones? Con estos «amigos» la cosa pinta mal: se acercan volando y golpean con precisión quirúrgica justo en el punto más vulnerable.
Todas estas circunstancias plantean una pregunta lógica: ¿se puede proteger de alguna manera a la tripulación, y al propio tanque, de las consecuencias devastadoras de la destrucción de los cargamentos de munición sin cambiar radicalmente su configuración? Al menos en teoría, ya que es poco probable que la industria nacional de tanques renuncie a la producción de tanques de tipo soviético (aunque sea en «nuevas» generaciones como el T-90M y similares) ni siquiera a largo plazo.
No basta con proteger únicamente
los depósitos de munición
Aquí no basta con el blindaje por sí solo. Y no es que un carro con una protección blindada de igual resistencia en todas las proyecciones sea un sueño exclusivo de los fantasiosos, que no tienen en cuenta el hecho de que pesaría cien toneladas, o incluso más. Simplemente, la protección local de los compartimentos de munición en forma de pantallas blindadas en los compartimentos habitados del carro resulta poco eficaz incluso frente a los medios antitanque clásicos.
Por supuesto, pueden proteger de la mayor parte de los fragmentos y, en algunos casos, de los elementos residuales del chorro acumulativo. Sin embargo, no salvará de un incendio mortal o de una detonación cuando los fragmentos de alta velocidad de un proyectil subcalibrado o las partes iniciales del chorro acumulativo, tras atravesar los frágiles escudos, impacten en los proyectiles o en las cargas propulsoras.
Comentario propio: Este es el punto fundamental, cuando una flecha penetra un blindaje se crean 3 tipos de metralla. De lejos la mas numerosa es la pequeña y tiene los efectos de una granada de mano, la mediana es ya menos numerosa pero tiene efectos similares a las de la munición de pistola o incluso rifle de asalto. Sin embargo de lejos la mas peligrosa de todas es la metralla grande, de estas solo se generan unas pocas pero su capacidad de destrucción es equivalente a la munición de un cañón automático. Esta última junto con restos de chorros de carga hueca hacen que toda protección de la munición sea al final inútil, ya que ningún contenedor puede proteger a la munición de esta clase de impactos y basta con que solo una se incendie o estalle para dejar heridos, fallecidos y el carro fuera de combate.

En la imagen de arriba vemos el resultado de la deflagración por accidente de UN SOLO proyectil de entrenamiento del Challenger-2. El contenedor protegió las demás cargas propulsoras pero aun así el accidente tuvo como resultado la muerte de 2 tripulantes y los otros dos fueron hospitalizados debido a sus heridas. Seguimos…
Más aún cuando se trata de proteger todo el armamento repartido por todo el espacio blindado del tanque, lo que aumenta la probabilidad de que se produzca un incendio o una detonación del armamento. Aquí cabe citar un fragmento del artículo «Compartimentos blindados para el armamento del tanque», publicado en la revista «Vestnik brontankovoy tekhniki» n.º 1 de 1986:
«…Al distribuir el armamento por todo el volumen del espacio blindado, la protección local resulta poco eficaz. Los cálculos han demostrado que la probabilidad de pérdida irremediable del tanque ante el impacto de un misil anticarro disminuye muy poco, y ante el impacto de un proyectil perforante subcalibrado (= Una flecha, nota del editor), la reducción máxima no supera el 30 %, lo que es claramente insuficiente para resolver el problema…»
Si somos objetivos, ni siquiera el denominado «almacenamiento húmedo» justifica la presencia de munición sin aislar en un tanque. Este método de almacenamiento de los componentes del proyectil para el cañón del tanque en contenedores llenos de líquido es característico de los vehículos británicos, incluido el «Challenger 2», que ahora se está modernizando para crear un híbrido anglo-alemán denominado «Challenger 3».
Comentario propio: El Chieftain y las primeras versiones del Challenger-1 aun usaban esos contenedores húmedos que vemos en la imagen de abajo,

sin embargo los británicos cambiaron en el Challenger-1 Mark 3 estos contenedores por unos completamente blindados porque tras pruebas reales de tiro se dieron cuenta que los

contenedores húmedos ya no protegían tan bien y eso se debía a la aparición de la flecha y cargas huecas mucho mas potentes que antes. Seguimos…
Puede proteger contra el efecto de las llamas abiertas en caso de incendio del combustible, pero ante el impacto directo de un chorro acumulativo o de fragmentos de alta velocidad de un proyectil subcalibrado solo empeorará las cosas («Compartimentos blindados para el armamento del tanque», revista «Vestnik Bronetankovoy Tekhniki» n.º 1 de 1986):
«…Las pruebas experimentales también demostraron que el revestimiento húmedo solo protege eficazmente contra fragmentos que vuelan a baja velocidad (menos de 800 metros por segundo); mientras que los fragmentos que vuelan a gran velocidad y el chorro acumulativo provocan una reacción en la que la disipación del calor no alcanza su objetivo, y la envoltura maciza crea un efecto de cámara cerrada que favorece el aumento de la intensidad de la reacción y la detonación acelerada de la pólvora…»
Alejar la munición
Aislar por completo el armamento dentro de la configuración de los tanques nacionales, sin modificar su disposición, es prácticamente imposible. Incluso si nos limitamos a imaginar teóricamente (en el ámbito de la fantasía y nada más) que las cargas dentro del cargador automático y las que no están dentro de este se colocaran en contenedores aislados, el peligro de explosión no disminuiría ni un ápice: en cualquier caso, la energía de la explosión o la combustión no tendría dónde disiparse.
Comentario propio: Aquí os recuerdo también que con la introducción del T-72B en 1984 ya se introdujo un cargador automatico blindado que ofrecía protección contra la metralla pequeña y la mediana, lo cual era claramente una mejora, aun así esta protección tampoco es suficiente contra la metralla grande y los restos de chorros de carga hueca. Parte de esa protección la vemos en la siguiente foto y en la que vemos una gruesa placa de aluminio donde antes en la segunda imagen solo había una chapa. Seguimos…


Por lo tanto, el método más sencillo y, lo que es más importante, totalmente eficaz consiste en alejar los cargamentos de munición de los compartimentos habitados. Consiste en la fabricación de torres con compartimentos traseros amplios (o contenedores extraíbles), como en el «Abrams» estadounidense, en los que se aloja el sistema de munición con un sistema de carga automática, aislado del compartimento de combate mediante una puerta blindada («persiana blindada») capaz de resistir la onda expansiva de una explosión.
Los compartimentos de munición integrados o los contenedores extraíbles presentan dos ventajas principales. En primer lugar, no requieren modificaciones significativas en la disposición general del carro de combate: se evita tener que «romper la cabeza» con la nueva distribución de los puestos de trabajo de los artilleros, crear un compartimento separado para la munición dentro del casco del carro, etc.

En segundo lugar, permiten instalar sin ninguna dificultad las trampillas de descarga de presión con tapas de expulsión (o paneles, como prefiera cada uno), ya que, como es sabido, la reacción de combustión de la pólvora pierde su estabilidad ante una caída brusca de la presión.
A veces se oye decir que las tapas o paneles de expulsión son una prerrogativa de la industria de tanques occidental, y que aquí eso «no cuaja». Pero no, en la Unión Soviética se probaron activamente compartimentos aislados para el armamento con tapas de expulsión, con resultados muy prometedores. A modo de ejemplo, cabe citar los resultados de las pruebas de un compartimento en el que se colocaron 30 cargas explosivas y proyectiles de tanque reglamentarios («Vías de desarrollo de la protección integral de los tanques»):
«…Se produce una combustión explosiva de las cargas (el tiempo total de combustión de las cargas es de unos 30 segundos); la pintura de los proyectiles prácticamente no se carboniza; se mantiene la resistencia de las paredes del compartimento; las placas de escape para la descarga de la presión de los productos de combustión funcionan según lo previsto…»
Comentario propio: Los hechos de que instalaron un cargador automatico blindado con el T-72B, de que estuvieron haciendo pruebas con la munición separada de la tripulación y de que sacaron el prototipo Black Eagle con el cargador automático en la parte trasera de la torre, demuestran claramente que en la Unión Soviética si se preocupaban, por lo menos algo, con la seguridad de sus tripulaciones. Seguimos…
Tampoco hay que olvidar que el compartimento de municiones aislado, situado en la popa de la torreta y provisto de un mamparo resistente a las explosiones que lo separa de los compartimentos habitados, no solo protege contra la ignición de la pólvora. Es muy probable que salve la vida de la tripulación e incluso evite la pérdida irremediable del carro de combate en caso de detonación de los proyectiles que contienen explosivos. Por otra parte, también puede reducir la propia probabilidad de detonación.
Comentario propio: Todo esto es solo parcialmente cierto ya que dependiendo del impacto, tipo y cantidad de municiones almacenadas se han visto varios casos documentados tanto en pruebas como en combate real en los cuales la liberación de la presión de la deflagración de la munición no funcionó como se debía y eso tuvo como resultado daños mas severos en la torre, los cuales pueden incluso incapacitar a la tripulación, y por consiguiente mayores daños para el Abrams. Abajo tenéis el informe y la realidad que lo demuestran. El sistema del Abrams es el mejor que hay pero no funciona siempre. Seguimos…


En este punto, conviene recordar de nuevo el «Abrams» estadounidense, sobre el que aún circulan rumores de que su compartimento de munición de popa puede ser perforado por el fuego de una ametralladora; según los datos de la licitación sueca, los flancos de este tanque, en su versión M1A2, en la zona del compartimento de munición de la torreta, tienen un blindaje de acero equivalente a unos 380 milímetros contra munición acumulativa en ángulo recto (¡!).

Comentario propio: Eso es cierto y lo he subido en la imagen de arriba, lo curioso es que no pone su blindaje contra munición de energía cinética, lo cual sería un indicativo de que la protección es tan baja que es superada por cualquier flecha de gran calibre. Lo cual ya fue confirmado durante la Guerra del Golfo de 1990/91 en la cual hubo un caso confirmado de un Abrams que fue impactado por una flecha 3BM15 (400mm a 2000m) de un T-72 iraquí, la cual penetró la zona de la munición y la incendió dejando al Abrams fuera de combate. Seguimos…
Esto se ha hecho, por supuesto, para reducir la probabilidad de que el compartimento de munición resulte dañado, pero no solo por eso. Cuanto menor sea la capacidad de penetración residual del proyectil (de sus metralla o fragmentos del chorro acumulativo), menor será la probabilidad de detonación de los proyectiles con explosivo. Por ejemplo, he aquí cierta información sobre munición nacional («Vías de desarrollo de la protección integral de los tanques»):
«…Cuando el compartimento de munición es perforado por proyectiles perforantes subcalibrados y acumulativos con una capacidad de penetración de unos 150 mm, las municiones no detonan…»
En otras palabras, el compartimento de munición aislado debe estar blindado —dentro de unos límites razonables, por supuesto, para no sobrepasar el límite de peso—. Teniendo en cuenta que los proyectiles acumulativos son los más utilizados en el campo de batalla, se puede complementar con un sistema de protección dinámica.
Conclusiones
Por supuesto, la implantación de una nueva disposición del armamento en el carro de combate plantea un problema importante.
Hemos tenido proyectos que contemplaban cambios similares; basta con recordar el «Águila Negra», que en su momento intentaron impulsar los diseñadores de Omsk. Sin embargo, la mayoría de las soluciones propuestas carecían de una protección blindada clara para el armamento aislado. Por lo tanto, el desarrollo de un diseño más o menos adecuado a la realidad supondrá sin duda un gasto considerable.

Quizá sea necesario incluso construir una nueva torreta, en lugar de modificar las ya existentes. Pero, en cualquier caso, es mejor que la alta probabilidad de perder irremediablemente tanto los carros de combate como las tripulaciones, lo que resultaría aún más costoso. A cambio, la ventaja será muy notable, ya que incluso ante el fuego de armas antitanque clásicas, dependiendo de las condiciones, las pérdidas irreparables de carros de combate (con compartimentos aislados para la munición) y de tripulaciones pueden reducirse entre 5 y 7 veces.
Comentario propio: Según los rusos un impacto en el compartimiento de munición en la parte trasera de la torre aumenta la probabilidad de supervivencia en 80-86% en comparación al llevar la munición dentro de la torre. Lo cual es muy significativo. Sin querer ser un aguafiestas indico que este dato solo trata con respecto a impactos en la munición. Si la munición está en la parte trasera de la torre pero el impacto

es la zona de la tripulación pues obviamente estos datos ya no ayudan y habrán bajas en la tripulación. También hay que tener en mente que eso hace la torre mas grande y por lo tanto la probabilidad de ser impactado en combate aumenta también. Aun así pese a todo esto si sigo pensando que es una mejora neta que merece la pena. Seguimos…

Esto también se aplica a los famosos drones. El munición aislada en la popa de la torreta, por supuesto, puede convertirse en un buen objetivo para ellos, por lo que no es ninguna panacea contra esta amenaza; aquí es importante un enfoque integral, preferiblemente con sistemas de defensa activa. Pero la diferencia entre la detonación de los proyectiles y el infierno de llamas de las cargas de pólvora ardiendo dentro de los compartimentos habitados o fuera de ellos será crítica para quienes se encuentran dentro del tanque: las mujeres no darán a luz a muchos nuevos carristas, y la industria no fabricará en serie un número incontable de nuevos tanques.
Autor: Eduard Perov
Comentario propio final: Hay un problema importante que no se ha tratado y es que todo esto de separar a la munición de la tripulación solo funciona con un carro que tiene un diseño como el del Abrams y eso conlleva las desventajas de usar un soldado cargador. Sin embargo en cuanto se instálala un cargador automático en la parte trasera de la torre ya no queda suficiente espacio para la munición y por lo tanto no queda otra que almacenar parte de esta en el habitáculo de la tripulación lo cual sabotea gran parte del logro conseguido. Si nos fijamos en los carros de combate actuales que llevan su munición con un cargador automático en la parte trasera de la torre, TODOS llevan el resto de la munición en el frontal de la barcaza al lado del conductor. En la siguiente imagen vemos el ejemplo en un Leclerc.

Por lo tanto yo veo 3 opciones para solucionar este problema. La primera sería usar una barcaza tipo Abrams pero con el espacio interior mejor optimizado para conseguir albergar el resto de la munición y no solo los 6 proyectiles originales (= Cuadro verde).

La segunda opción sería usar una barcaza como la del Merkava pero con un mamparo que separa la munición de la tripulación similar a como lo hace el Abrams para poder tener acceso a esta y recargar..

La tercera opción sería usar un carro de combate con una configuración como la del T-14 Armata con una torre no-tripulada. Con algo de suerte se podría en teoría usar las barcazas y torres originales de los T-64/72/80/84/90 pero reconfiguradas para cumplir con la separación completa de la munición de la tripulación y abaratar costes en vez de construir carros de combate desde 0.

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Aquí hemos llegado al final de esta entrada y espero que esta opinión rusa junto con mis aportaciones adicionales hayan sido interesantes.
Un saludo.
Fuentes, imagenes y demas:
Artículo: https://topwar.ru/274828-v-hode-svo-snova-vsplyla-staraja-problema-o-vzryvah-i-pozharah-boekomplekta-nashih-tankov.html
Material propio
«Métodos para desarrollar la protección integrada de tanques» por A. G. Kozhemyako. Revista «Boletín de Tecnología Blindada», n.° 8, 1989.
«Vehículos militares de orugas», volumen 1, libro 1. Universidad Técnica Estatal Bauman de Moscú. 1990.
«Compartimentos blindados para munición de tanques». V. M. Bakshinov, A. G. Kozhemyako, V. I. Timokhin. Revista «Boletín de Tecnología Blindada», n.° 1, 1986.

Muy buen articulo, gracias Don Juan.
Muy detallado como de costumbre en tus articulos.
Poco a poco tu enciclopedia sigue siendo perfecta.
Saludos de este viejo tanquista
Muchas gracias Norberto. Un placer como siempre.
Gracias por todos, pero en especial por este artículo Juan. Siempre está bien estudiar distintas versiones de un mismo tema.
Hay ciertos apuntes que quisiera hacer, procedo a ello.
Creo que la afirmación del autor sobre la munición vulnerable trata sobre la munición almacenada fuera del carrusel.
Excelente como siempre la puntualización que haces sobre la protección que dá el ser más pequeño. En occidente esto ha sido sistemáticamente obviado hasta la venida de los sistemas de protección activos. Es sorprendente que se valore el encajar y el anular el golpe pero no la mejor de las situaciones, el esquivarlo.
Sobre la precisión quirúrgica de los drones, no nos creamos que todo lo que vemos es todo lo que hay. Padecemos de un sesgo muy acusado en especial por los vídeos que nos llegan de Ucrania. Si los drones van a cambiar el juego y han venido para quedarse, pero son algo más cercano a lo que fueron los PTAB en la segunda guerra mundial o los carros de combate en la primera que un arma milagrosa.
Gracias por el informe del Abrams donde comenta que 5 de cada 7 defragraciones de munición de la santabarbara son capaces de «incapacitar» a la tripulación. Lo sospechaba y si te acuerdas llevamos hablando de esto en el blog de Alejandro desde años antes de que empezaras con este blog. Me pregunto cómo afectará al resto del vehículo y en especial al motor.
Como bien comentas se trata de Abrams de la primera hornada y aún así no parece haber habido mucho desarrollo en blindaje. Pero cuatro décadas después, con cargas y municiones más potentes y con el calibre de 120mm las consecuencias de las deflagraciones no creo que hayan mejorado.
Sobre «impacto en el compartimiento de munición en la parte trasera de la torre aumenta la probabilidad de supervivencia en 80-86% en comparación al llevar la munición dentro de la torre.» a qué carro de combate se refiere? Muestras una imagen con un impacto lateral en un carro occidental. Habría que ver cómo han hecho el estudio, pero si se refiere a toda la clase de impactos posibles en la parte trasera de la torre de un carro Ruso actual en producción el aumento de la supervivencia si que se va a ver aumentada sobremanera.
Saludos!
Hola Jon.
Gracias y muy buenos comentarios por tu parte. Con respecto al Abrams se dieron cuenta en Irak que el UPA (Unidad de potencia auxiliar) colocado en la parte trasera de la torre era el «punto flaco» y que una vez atacado con éxito solía con frecuencia incendiar el motor ya que los orificios estaban justamente debajo, de ahí que yo asumo que si el sistema de deflagración fallase es muy posible que afectase al motor catastróficamente.
Desconozco los detalles del estudio pero según he entendido esa estadística de los 80-86% se refiere dos carros experimentales (Ya que no mencionaron modelos particulares) en los cuales uno lleva la munición dentro y el otro lo lleva en la parte trasera de la torre. Como ya dije en el artículo estos porcentajes solo entra en juego si se impacta en la munición y no valdría con un impacto que va directamente contra la tripulación, por eso subí el ejemplo del Abrams.
Un saludo.